Máscaras y Danzantes, Ritos del Fuego, Solsticios y Carnaval. Antroxu, Entroido, Antruejo, Entrudo.
lunes, 11 de febrero de 2008
El entierro del Entroido
ÓSCAR IGLESIAS - Santiago - 06/02/2008
El fin del Entroido comenzó ayer en las ciudades con los desfiles urbanos de comparsas y carrozas. En Compostela, alrededor de 3.000 personas se arracimaron en torno a la Praza de Galicia, dispuesta como un escenario de concierto, para contemplar el avance de 30 comparsas, 8 carrozas y hasta 20 disfraces colectivos.
Laza despidió el Carnaval con las carreras de peliqueiros jubilados
En la cabalgata del Entroido institucional de Santiago, con una primera carroza tuneada con transiciones de techno grueso, resultaba difícil identificar alguno de los referentes -rurales- de la fiesta en Galicia. Muy pocos disfraces, a excepción de los niños, generalmente embutidos en trajes de confección, distinguían el motivo comercial de la fiesta que concluye. Al mismo tiempo que los compostelanos combatían el frío, Ferrol y Lugo organizaban sus principales desfiles. En A Coruña, donde se reparten más de 60.000 euros en premios, se celebró en A Torre, barrio de Monte Alto, la festa choqueira, una de las citas urbanas más divertidas de Galicia: la gente se disfraza de cualquier manera.
Más hacia el interior, la lluvia alteró el calendario en la mayoría de los puntos clave del Entroido etnográfico. En A Estrada, el Alto dos Xenerais volvía a la Praza da Constitución, y en Verín todavía pensaban desquitarse los cigarróns. Laza despedía el Entroido con las carreras de los peliqueiros jubilados y el testamento. En Xinzo salieron también las pantallas para juzgar a los civiles sin disfrazar.
Al margen del triángulo mediático del Entroido ourensano, las mejores noticias llegan de Maceda, capital histórica de la Alta Limia. Poetas como Claude Royet-Journoud o James Sacré -Se os felos atravesan polos nosos poemas- ya habían presenciado las escenificaciones de los felos, la máscara tradicional del Entroido de Maceda -semejante al peliqueiro-, invitados por el escritor orensano Emilio Araúxo. Este año llegarán a Amastra-N-Gallar, la editorial de Araúxo, los poemas de felos del chino Yao Feng y de la rusa Rea Nikonova.
"El mito de los orígenes se multiplica y se matiza en función de la promesa poética que cada colectivo de máscaras es capaz de relanzar", recuerda Araúxo. "Y aquí los felos se decidieron por los animales de la Sierra de San Mamede", los mismos que llevan en la mitra que corona la careta. Araúxo, responsable de un trabajo ingente de recuperación de sentido en el rural, remite al felo para preguntarse si la poesía "es quien de traducir estos conocimientos, encriptarlos y transmitirlos".
El mito aplicado a las máscaras del Entroido gallego, que ocupó a los etnógrafos de la Xeración Nós, situó las mitras de peliqueiros o felos, como La Morena de Laza, entre el mundo celta, Roma y los recaudadores de impuestos del siglo XVI, en lo que sería, siguiendo esta teoría, una verdadera inversión popular del sentido aristocrático de aquellos cobradores que se ocultaban para cobrar el dinero de los condes. Al Oso de Salcedo, en Pobra do Brollón, a punto de ser incluido en el ramillete de fiestas de interés turístico, acudió también este año el etnólogo francés Robert Bosch.
Federico Cocho, en O Carnaval en Galicia (Xerais, 2008), analiza la pervivencia y los diferentes matices de la fiesta que hoy acaba. En la mayoría de las celebraciones -urbanas o no-, incluidos los boteiros de Viana y Vilariño de Conso, o las mázcaras de Manzaneda, en Ourense, se entierra hoy el Entroido
miércoles, 6 de febrero de 2008
CARNAVAL-GALICIA - La procesión de santos Entroido y Entroida de Covelo atrae visitantes pese a la lluvia
La procesión de los santos Entroido y Entroida del pueblo de Covelo atrajo hoy, pese a la lluvia, a numerosos visitantes procedentes de la comarca del Ribeiro, de Pontevedra y de A Coruña para participar en esta peculiar celebración del martes de Carnaval.
La procesión, según explicó a Efe el vecino Raúl Vázquez, de 28 años, se abre con el paso de un carro tirado por las vacas "Gallarda" y "Pinta", que es un altar para los santos Entroido y Entroida -dos muñecos de paja vestidos con ropas de hombre y mujer- "a los que se reza y se hacen ofrendas como a cualquier otro santo", matizó.
El carro comenzó la procesión en medio del pueblo de Covelo -de cien habitantes- y lo cruzó mientras subía por la ladera de la montaña hasta llegar al alto, llamado "coto da Raña", seguido por el "ramo", que es una rama de laurel en la que se cuelga una gran rosca dulce, una ristra de castañas secas y una calabaza.
Detrás de los santos y del ramo, el rey del Entroido fue a caballo custodiado por cuatro "mayordomos" y cuatro "danzantes" que le protegieron, durante todo el camino, de los sucesivos ataques de los cuatro "soldados" que intentaron arrebatarle la corona continuamente.
El cortejo procesional se completó con un vecino vestido de "bobo" al que todos tiraron tierra y empujaron durante el recorrido, otro que llevó una bandera y un grupo formado por "jueces", "procuradores" y "fiscal" que supervisaron la celebración para que cumpla con la tradición.
Raúl Vázquez, explicó, es "danzante" desde hace doce años y señaló que su papel es muy importante para él, ya que ayuda a mantener esta tradición a la que nadie sabe poner fecha de inicio "y es la fiesta de los santos propios del pueblo", subrayó.
El recorrido comenzó después del lanzamiento de varios fuegos de palenque y tras el grito "¡Viva o Entroido ou queremos que morra!" del rey, que fue respondido por los participantes y asistentes con un "¡Que viva, que viva!".
A partir de ese momento, toda la comitiva inició el ascenso hasta el "Coto da Raña", con la lucha entre los defensores y atacantes del rey y regresaron al pueblo, donde pararon casi en cada casa para que los "danzantes" bailasen unos minutos al ritmo marcado por una charanga musical.
En cada casa, los residentes ofrecieron una jarra de sangría y bandejas de dulces y comida a los integrantes de la procesión para que repusieran fuerzas antes de seguir su camino por todo el pueblo hasta llegar al atrio de la iglesia, donde el rey subastó huevos, cabezas de cerdo, tocino, chorizos, velas de gran tamaño y frutas recopiladas en el pueblo.
Con el dinero obtenido en la subasta de los lotes, según recordó a Efe el vecino Manuel Francisco Carreiro, se organizará la fiesta del próximo año y se pagará a las orquestas que amenizan el baile de estos días.
Carrero recordó que, hasta hace unos 15 años, los vecinos del pueblo de Vivenzo -en la montaña cercana- celebraban el martes de Carnaval de una forma similar a los de Covelo.
"De hecho, competíamos para ver qué procesión empezaba antes, por lo que los lanzadores de los fuegos madrugaban para vigilarse de una loma a otra", detalló.
martes, 17 de abril de 2007
Zamarras e caretas de peliqueiro

jueves, 8 de marzo de 2007
Orense: Carnaval Entroido en Vilariño do Conso
| 2007 - Los bombos, los boteiros y el cabrito animaron la jornada en Vilariño de Conso Fuente: Entroido |
[i]Vilariño de Conso fue ayer uno de los puntos que más atención concitó en el entroido de la provincia. El pueblo celebraba ayer la décimo octava edición de la Festa do Cabrito. Unas 2.500 personas participaron en la comida repartidos entre el pabellón polideportivo de la localidad y una carpa instalada en el área recreativa.[i] Además, los foliones llenaron de animación las calles con sus desfiles, uno a mediodía y otro por la tarde. El hecho de que este año la escasez del producto provocase que la Festa do Cabrito se celebrase este año en un sola jornada y no en dos, como era habitual, hizo que Vilariño recibiera ayer más visitantes que en los últimos años. |
Más información:
Orense, Entroido de Laza

El Carnaval, o "Entroido" de Laza es, de entre todas las festividades del municipio la más tradicional y pintoresca. Cada año aumenta el numero de curiosos llegados de dentro y fuera de Galicia atraídos por el especial sentido del espectáculo que emana de esta celebración. Todos los domingos desde que se inicia el año la juventud de Laza recorre sus calles anunciando a modo de preámbulo el inicio del "Entroido" que alcanza su máximo apogeo el domingo y el martes de carnaval.
Son estos dos únicos días cuando salen a la calle los "peliqueiros", debidamente disfrazados con máscaras (cigarróns), que persiguen al público lanzándoles tierra con hormigas y harina, gozando de absoluta inmunidad. Los "peliqueiros" recrean a modo de parodia, a los recaudadores de impuestos que exigían fuertes tributos de parte de los Condes de Monterrei.
Desde el viernes en que tiene lugar el gran folión, pasando por el sábado con la gran troulada y cabritada, pasando por el domingo con "a estrea dos peliqueiros", los desfiles de carrozas por la tarde y los bailes verbena por la noches.
Sigue el lunes con "el gran día de la farrapada e xitanada dos burros". El martes con la salida de los peliqueiros veteranos y el gran desfile de "carrozas enxebres" , para terminar con "el testamento do burro" y enterrar el entroido. En cualquiera de sus restaurantes pueden degustarse los platos típicos de estas fechas: cocido con la famosa cachucha , el lacón con grelos, el cabrito, el cordero, la famosa bica dos peliqueiros, el roscón, etc.
Orense: Antroido Entroido de Viana de Bolo
Viana do Bolo (Orense)La ancestral fiesta del domingo de Antroido
Fuente : CÉSAR JUSTEL. El Mundo. Fotos de "Guirrio"
Viana do Bolo conserva gran cantidad de ritos de su antiguo carnaval, que reciben el nombre de Antroido. Hasta hace relativamente poco el carnaval duraba aquí tres semanas, siendo los días especiales los jueves de compadres y comadres (lardeiro y lardeira). Ahora duran cuatro días pero se siguen reuniendo todos los personajes carnavalescos de los alrededores.
El día grande es el domingo de Androido (o domingo de carnaval), que es cuando vienen las gentes de las aldeas cercanas de Pixeiros, Villar de Miao, Fornelos, Villarino... y traen sus ancestrales disfraces, todos ellos diferentes, para el gran desfile de foliones. En la plaza están colocados los mecos (muñecos hechos con trajes viejos y que son como el símbolo del carnaval que se destruirán el último día).
El silencio que normalmente reina en estos lugares se rompe con la llegada de los boteiros que van dando grandes gritos y botes con un palo (de ahí su nombre). Llevan vistosas caretas —algunas autenticas obras de arte— hechas de cartón y papelillos de colores, los pantalones llenos de cintas y un cinturón adornado de pequeñas esquilas para espantar a los espíritus.
Después aparecen grupos de bombeiros que tocan enormes bombos hechos con piel de carnero (al final del día el roce de los palillos les ha ensangrentado las manos) y los zamarreiros, con altos sombreros policromos adornados con cintas, que llevan cinturones con campanas y bailan y chillan.
UN ‘FOLION’ POR PUEBLO. Tras ellos marcan los folions o follones (comparsas). Cada uno, compuesto de unas treinta personas, suele representar a un pueblo y van con instrumentos musicales caseros (la clásica botella de anís, la sartén, o el almirez), tambores y trompas acompañando a sus máscaras, que suelen llevar caretas mitológicas y también a las carrozas, en las que están representadas escenas rurales.
Algunos, sin embargo, van por libre, como La Mula (formada por dos personas) que corre tras la gente y acaba siempre en el bar, Los Médicos, o La Madame y el Galán, que representan escenas en plena la calle.
Al final todos se reúnen para la comida comunal a base de androlla, un típico embutido que se toma sólamente en estas fechas y que está hecho a base de costillas de cerdo adobadas y curadas al humo en la lareira. Y hasta el próximo carnaval, los comensales se llevan de recuerdo la taza donde se tomaron la queimada con la que concluye la fiesta.
GUÍA
CÓMO LLEGAR:
Viana do Bolo queda a 131 kilómetros de Orense, siendo la población importante más cercana Verín (a 58 kilómetros).
DÓNDE DORMIR:
En el mismo Viana, el Hotel O Retorno, (C/ Mazairas, 2 . Tfno: 988 34 04 15), ubicado en el centro de la población. La habitación doble desde 51 euros. En la cercana A Gudiña (a 19 km) se emplaza El Relojero, en la misma carretera en el km 444, (Tfno: 988 42 10 91). La habitación doble desde 37 euros.
DÓNDE COMER:
El martes de carnaval en Viana el Ayuntamiento organiza una comida comunal a la que puede asistir todo el mundo. El plato que se sirve es la androlla, un embutido relleno con costillas adobadas con pimentón y ahumadas.
OTROS CARNAVALES:
El cercano Vilariño do Conso celebra un carnaval igual de interesante en el que participan los 15 pueblos del municipio y donde todo gira alrededor de la Festa do Cabrito. Se sirven alrededor de 1.100 kilos de carne de cabrito (unos 200 animales). También chorizos, vino y pan y de postre bica (tarta de manteca).
INFORMACIÓN:
Para más información sobre el carnaval deViana do Bolo llame al Ayuntamiento Viana (Tfno: 988 34 01 20).
martes, 27 de febrero de 2007
España: Rituales de Carnaval - Ejemplos
Tanto las fotografías como el texto de las mismas, que a continuación presentamos, han sido extraídas del CD-ROM: ESPAÑA EN FIESTAS. INDESMEDIA 1996. Comercializado por: C-multicom (Sociedad Limitada), con texto y fotos de César Justel.
El reproducir una pequeña muestra de su contenido aquí, no tiene otra misión que la de contribuir así a su divulgación, y dar a conocer un trabajo que consideramos interesante, sobre todo para todos aquellos interesados en nuestras fiestas.
Para comprobar esto, sólo tenemos que recorrer los diversos lugares de nuestra geografía para darnos cuenta presencialmente de que son muchos los ritos ancestrales que hoy perviven, siendo "La Fiesta", y sobre todo la del "Carnaval" la que incluso los reúne en un mismo contexto.Haciendo un breve recorrido por algunos de los diversos lugares en que hemos encontrado reminiscencias de viejos rituales, tenemos dentro de las fiestas del Carnaval:
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"Los Peliqueiros" de Castro (Orense)
En esta pequeña aldea se dice que aparecieron por primera vez estos personajes que todavía perviven durante los días de carnaval. Al igual que en Laza, los peliqueiros llevan enormes caretas hechas de cartón piedra y van armados con pequeños látigos con los que golpean a los que no se apartan de su camino. Luego hay una gran merienda en la que participa todo el mundo.
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"Los Peliqueiros" de Laza (Orense)
Vemos a éstos, ahora, como llevando vistosas y enormes máscaras, los peliqueiros, persiguen a la gente armados con látigos. Durante tres días recorren todos juntos el pueblo haciendo sonar enormes cencerros que llevan a la espalda. El lunes por la mañana hay lucha de "farrapos" (sacos llenos de barro) y por la tarde lanzamiento de fariña (harina) y hormigas; también sale la morena (hombre con cabeza de vaca). Todo termina el martes, el "día grande", con la lectura del "testamento del burro".
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"Las Pantallas" Xinzo de Limia (Orense)
En esta localidad destaca el desfile del Martes de Carnaval en que salen "las pantallas" quienes, vestidas de blanco, con capas rojas, cascabeles a la cintura y originales máscaras, recorren las calles dando enormes saltos, mientras agitan en las manos vejigas de animales.
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"El Boteiro" de Viana do Bolo (Orense)
Al ser centro de la comarca, el domingo, vienen a Viana gentes de todas las aldeas cercanas haciendo sonar los más variados instrumentos de percusión (pucheros, sartenes, cucharas). En el gran desfile destacan los boteiros quienes con grandes máscaras, adornadas con papel de colores, y sirviéndose de largos palos a modo de pértiga, van dando grandes saltos.
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"El Marquitos" de Zalduendo (Álava)
El "Marquitos" es un muñeco que es paseado por el pueblo en carro y luego colocado en lo alto de un palo frente a la iglesia para ser quemado en la tarde del domingo. También intervienen personajes disfrazados como la vieja (que en realidad son dos en uno), las ovejas, el oso, el pastor, los ceniceros y los zampanzas, éstos, metidos en sacos rellenos de paja, van dándose empujones.
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"El Miel Otxín" de LANTZ (Navarra)
Es un clásico rito pirenaico en el cual salen diversos personajes, siendo la figura central Miel Otxín un enorme gigante de tres metros. Junto a él los txatxos (máscaras que le acompañan durante el recorrido), el ziripot (con el cuerpo relleno de paja) al que intenta derribar, el zaldiko (el caballo) y los herreros. El último día Miel Otxín es quemado en la plaza.
"Los Momotxorros" de Alsasua (Navarra)
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Los momotxorros (nombre que reciben aquí las máscaras de carnaval) van cubiertos con enormes máscaras adornadas de cuernos y el cuerpo manchado de sangre, siendo el personaje central el Macho Cabrío. En su recorrido por las calles van acompañados por un ejercito de brujas que van dando gritos y agitando escobas.
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"La Tarasca" de Burgos
Todos los personajes del carnaval de la provincia se suelen dar cita en la capital. Destaca la tarasca, una figura de animal formada por cuatro jóvenes con una enorme cabeza que se alarga y encoge. También hay peleles que se mantean, zarramacos y cachibirrios.
El "zarramaco" representaba a un espíritu terrorífico que sale en la mascarada cántabra de finales de año, momento que también nos acerca más a las Calendas de Enero. Salen con motivo de la fiesta llamada de la "vijanera" o "viejanera", y su función es la de producir un ruido ensordecedor.
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"Los Guirrios" de Llamas de la Ribera (León)
Los guirrios van vestidos de blanco y llevan vejigas en las manos, pero lo que más destaca en ellos son unas espectaculares máscaras, en forma de tres abanicos, que se abren y cierran, y que pesan unos seis kilos. Junto a los guirrios están las madamas a las que éstos acosan y luego acaban bailando todos juntos
Tambén en Sardonedo (León), tenemos "Toros y Guirrios".
Aquí el guirrio va vestido completamente de blanco y hace de torero, mientras que los toros jóvenes, con armazón de madera, intentan cogerles. El guirrio, que parece un danzante, lleva cencerros a la cintura, pañuelo de colores a la cintura, espada de madera y la cara pintada.
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"Las Mascaritas y Botargas"
de Almiruete (Guadalajara)
Los hombres, botargas, se esconden tras máscaras hechas de cartón de vivos colores y las mujeres, mascaritas, de tela. Los primeros llevan cencerros para espantar a los espíritus y bastón porque es la representación del pastor y recorren, en fila, todo el pueblo por tres veces.
"Los Buches" de Arrecife (Islas Canarias)
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La panda de buches es la más autóctona y antigua de todas las tradiciones carnavalescas canarias y sólo se conserva en Arrecife. Los buches son las vejigas de los pescados grandes (principalmente tiburones) que se hinchan y sirven para golpearse unos a otros. La panda la forman cerca de cincuenta personas cubiertas con curiosas caretas.
Creemos que es preciso hacer hincapié en que los buches más que vejigas de grandes pescados parecen enormes falos.
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"Las Trangas" de Bielsa (Huesca)
Golpeando el suelo con varas y adornados de grandes cornamentas y esquilas, las más de veinte "trangas" hacen fuerte contraste con las "madamas", los otros personajes de esta fiesta pirenaica. Junto a ellos corren y saltan el "amontato" (personaje doble de hombre y mujer), los osos, el caballo y las pastoras.
Con respecto al "amontato", es preciso reseñar las implicaciones que éste pudiera tener con el "andrógino", figura de gran relevancia en el "Mito del Eterno Retorno".
Hasta aquí hemos visto algunos de estos personajes antiquísimos que toman parte en el Carnaval, y que son pervivencias de antiguos rituales. No obstante, no es sólo en el Carnaval en donde perviven, los hemos rastrado también en algunas fiestas de invierno que tienen lugar en nuestra península.
FIESTAS DE INVIERNO
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26 de diciembre "El Zangarrón" de Sanzoles (Zamora)
La máscara del zangarrón recorre las calles pidiendo el aguinaldo y corriendo, tras jóvenes y niños, con grandes vejigas de cerdo en las manos, a la vez que hace sonar los cencerros que lleva sujetos a la espalda. Va acompañado por los danzantes -los quintos del año- que tras la misa bailarán ante la imagen de San Esteban en la plaza.
1 de enero. "El Zangarrón" de Montamarta (Zamora)
Un quinto cubierto con una máscara de corcho, traje de colores, armado con un trindente, y cencerros a la cintura, recorre el pueblo pidiendo el aguinaldo, mientras persigue a los vecinos varones. El "zangarrón" entra en la iglesia después de la comunión sin máscara, para clavar con el trindente la ofrenda de dos hogazas de pan, que las quintas han hecho, ante el altar.
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1 de enero. "El Guirria" de Beleño (Asturias)
Un personaje enmascarado y provisto de un largo palo, con el que se ayuda para dar saltos, recorre pueblo y alrededores acompañado de jóvenes a caballo: los "aguinalderos", para recoger el dinero y las invitaciones que les hacen los vecinos, Se trata de un rito antiguo de fertilidad.
También del 1 de Enero es "La Obisparra" de Riofrío de Aliste (Zamora)
En este lugar tiene lugar el 1 de Enero una mascarada de invierno con que se pretende enterrar el Año Viejo y dar la bienvenida al Año Nuevo. La "obisparra" se compone de los "carochos" (diablo grande y pequeño, con tenazas rematadas con cuernos de macho cabrío), cinco "guapos" y cuatro "filandorros" que son la parte cómica de la fiesta. Las representaciones tienen lugar en la mañana por todas las calles.
Primer domingo de Enero.
"La Vijanera" de Silió (Cantabria)
Es una de las fiestas rurales más antiguas de España y es una mascarada de invierno con la que se festeja el año viejo y el nacimiento del nuevo. Los personajes principales son los zamarracos, quienes con la cara tiznada de negro, grandes cencerros a la espalda y largos palos realizan el viejo ritual de espantar a los espíritus.
Del 5 de enero es "El Rey de los Cencerreros" de Alsasua (Navarra). Aquí todos los chicos de la localidad se concentran por la tarde en la plaza de los Fueros con cencerros sujetos a la espalda para recorrer la villa. Luego se le entrega a cada uno un bollo en uno de los cuales hay escondido un cencerro de plata; el que se lo encuentra queda nombrado "rey de los cencerreros".
Domingo después de Reyes
"La Botarga" de Valdenuño Fernandez (Guadalajara)
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El botarga es un personaje que sale en los rituales de invierno vestido de vivos colores y en la mayor parte de las veces con una cachiporra o un látigo en las manos. En Valdenuño, y acompañado por cuatro danzantes, recorre el pueblo casa por casa bailando y pidiendo el aguinaldo. Tanto botarga como danzantes actúa también durante la misa.
17 de enero. "El Pí" (El Pino). Pollensa (Mallorca)
Los jóvenes eligen y cortan un alto pino al que, una vez pelado, trasladan durante un recorrido de dos kilómetros (en el que tardan alrededor de tres horas) hasta la plaza Vieja, donde es izado. Luego enjabonan el tronco e intentan subir por el para alcanzar los premios colocados en su punta.
17 de enero. "Els Cosiers". (Danzas) de Algaida (Mallorca)
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Los cosiers son seis varones acompañados de una dama y del dimoni (demonio) que recorren las calles de la población interpretando antiguos bailes. En última de las danzas el dimoni cae al suelo y la mujer baila sobre él en una clara alusión a la victoria del bien sobre el mal.
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20 de Enero. "El Jarrámplas" del Piornal (Cáceres)
Protegido para aguantar la lluvia de raíces de nabos que le arrojan sus convecinos y vestido con un traje de tiras multicolores, la figura del "Jarramplas" recorre durante dos días el pueblo cubierto con una enorme máscara con cuernos y tocando un tambor. Por la noche, ya sin máscara, el "Jarramplas" participa en la procesión en honor de San Sebastián, cuando se canta la alborá (antiguas coplas).
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También del 20 de enero son "Las Carantoñas" de Acehuche (Cáceres). Son éstos personajes disfrazados con pieles de animales y cubiertos con terroríficas máscaras que persiguen a la gente. Luego, durante la procesión de San Sebastián, van abriendo paso delante de la imagen mientras los jóvenes disparan sus escopetas. Al final una de las carantoñas cubierta con una manta y provista de enormes cuernos embestirá a los espectadores.
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Último lunes de Enero
"El Zampantzar" de Ituren (Navarra)
El primer día en Ituren, y el siguiente en Zubieta, el "zanpantzar" (grupo de hombres) recorre los campos para espantar a los espíritus. Cada uno lleva un gorro cónico y multicolor rematado con cintas; dos enormes cencerros, enaguas, abarcas, pieles de oveja y un pequeño escobón, que agita todo el tiempo. En uno de los barrios recogerán al "oso" que va sujeto por una cadena a un personaje que hace de domador.
5 de febrero. "La Botarga" de Retiendas (Guadalajara)
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El botarga de la Candelaria lleva cachiporra, castañuelas y cencerros a la cintura. Después de misa éste se coloca a la puerta de la iglesia con un saco lleno de pelusa que arroja a los que salen. También acompaña a la procesión con la imagen de la Virgen gritando: "!Viva la Virgen Santísima!" y de paso intentado robar una paloma que hay sobre el roscón que ha de subastarse.
También a primeros de julio, en la villa de Hita (Guadalajara), tiene lugar, a comienzos del verano, una reunión de los botargas de la provincia. Llevan todos trajes de vivos colores (predominan el verde, rojo y amarillo), cencerros a la cintura (para espantar a los espíritus), caretas (algunas de madera) cubriéndoles el rostro y cachiporras en las manos.
Otra de las fiestas, ya mencionada, y que goza de gran popularidad, es la de "Las Águedas", considerada aún más ancestral que la de "La Candelaria". Se celebra el cinco de Febrero y es el día de las mujeres casadas, que en su fiesta piden con coplas y cánticos a su santa patrona les conceda abundante leche durante la lactancia, hecho que le da un marcado carácter de supervivencia de la especie. Hoy en día podemos verla en "Espinosa de Henares" (Guadalajara), en la que las mujeres, vestidas con traje regional, acompañan en procesión a la santa cuyas andas llevan. Después de recorrer el pueblo con la imagen (que va adornada con arcos de flores blancas), se subastan a la puerta de la iglesia las andas y los ramos de flores. Lo que se obtiene es para una merienda a la que solo se permite asistir al cura. Por ultimo bailan alrededor de la hoguera que se enciende en la plaza.
También en Miranda del Castañar (Salamanca), las águedas, las mujeres casadas, recorren el pueblo, vestidas con antiguos trajes y con las joyas familiares, recitando canciones a la santa. Al final cada una de las aguedas, comenzando por la mayordoma, "baila" la bandera sobre su marido que permanece echado a sus pies.
Otro caso es el de Zamarramala, a cuatro kilómetros de Segovia, que cada año, con motivo del día de Santa Agueda, eligen dos alcaldesas que presiden la fiesta. Durante la procesión con la imagen irán acompañadas por las águedas (mujeres casadas) vestidas de labradoras y luego queman un pelele que ha permanecido colgado en la plaza, y bailan antiguas danzas como el "baile de la Rueda". Los trajes de alcaldesas son los mas lujosos de toda la provincia segoviana.
Un caso muy curioso y considerado como un resto de un antiguo rito de fertilidad es el de Peleagonzalo (Zamora), pues, tras la procesión alrededor de la iglesia, con la imagen de la Santa, que es llevada por las águedas cubiertas con mantones de Manila, salen tres jóvenes con antiguos trajes, sombreros de flores y armadas de largas varas, quienes se enfrentan a los hombres que intentan partírselas.
Éstas son, pues, algunas supervivencias que hemos podido rastrear a través de los pueblos de España, pero sólo algunas, pues no cabe duda que existen muchas otras de este tipo, sin enumerar tampoco todas aquellas que se encuentran en las fiestas relacionadas con el fuego, el agua, etc. Sin embargo, y a pesar de todo, el pasar del tiempo las ha ido modificando, han desaparecido algunos personajes y otros ocupan su lugar. Algunas veces nos encontramos con un sincretismo en personajes y actividades, que nos es difícil dilucidar, pero sobre todo el nuevo concepto de "moralidad", impuesto por la Iglesia Católica, fue el principal motivo por el que se haya perdido el verdadero significado del rito y por lo que, actualmente, sólo consideremos al Carnaval como una fiesta instituida por la Iglesia en la que se permiten todo tipo de licencias, a fin de comenzar con el "Miércoles de Ceniza" un período de ayuno y abstinencia a la entrada de la Cuaresma.
No obstante, creemos haber encontrado en piedra algo que el papel o la tradición nos han negado, hecho que no debe extrañarnos, si tenemos en cuenta la existencia, durante muchos siglos, de la Inquisición, y las sucesivas e incesantes persecuciones, juicios sumarísimos y quema en la hoguera no sólo de aquellas personas tachadas de brujas y herejes, sino también de libros y documentos de vital importancia para conocer la esencia de mitos y rituales.
Es, pues, a través de la escultura de los capiteles y canecillos de las iglesias del primer tercio del S. XII, dentro del ámbito geográfico de la primitiva Castilla, y que se extiende por un marco geográfico apartado de las grandes vías de influencia cluniacense, al Norte del Camino de Santiago, por donde podremos acercarnos a un tiempo en el que todavía las nuevas normativas difundidas por la Iglesia de Roma, no habían sido impuestas a través de los monjes cluniacenses y, de este modo, revivir una serie de rituales que hasta hoy nos eran desconocidos en este ámbito, por lo que podríamos decir que nos encontramos ante: "La Pervivencia de un Mito en piedra".


